domingo, 7 de octubre de 2018

Historia de Santo Domningo de la Calzada, Abraham de La Rioja (año 1702)

Paseando por los puestos de libros en el Espolón de Logroño, me he parado a observar uno de ellos lleno de fascímiles. Ha despertado mi atención uno en concreto, una obra del siglo XVIII de la que no habíamos hablado hasta ahora en nuestra página.  Su nombre completo es  "Historia de Santo Domingo de La Calzada, Abraham de La Rioja, patrón del obispado de Calahorra y La Calzada y Noticia de la Fundación y Aumentos de la Santa Iglesia Cathedral". 

 Este libro fue publicado en el año 1702 y es obra de el saderdote José González de Tejada. A pesar de tener más de 300 años, es hasta ahora la biografía histórica más completa de Santo Domingo de la Calzada y por tanto un documento de un gran valor histórico. Podemos apreciar en él  entre  lineas además como era La Rioja de entonces.

Con su autor José González de Tejada ocurre lo mismo que con otros muchos escritores de su tiempo. Apenas conocemos nada de su biografía. Sabemos que nació en Gallinero de Cameros en el año 1636. Fue hijo de Roque González Valle, señor de Valdeosera y de María Crespo Alfonso. José fue también señor de Valdeosera en 1648 además de doctor por la universidad de Alcalá de Henares, canónigo de la iglesia de Santo domingo de la Calzada, prestíbero de la iglesia de Gallinero, lugar donde hoy todavía esta la casa donde vivió. Fue obispo de Durango (Mexico) y murió en Toledo en 1703,  al año siguiente de publicarse la obra que presentamos aquí. Siendo canónigo de la catedral de este municipio. Lugar fue sepultado en el interior de la propia iglesia.

A continuación ponemos un enlace para que los lectores puedan ver el libro integro en versión digital:

Pulsar aquí  para ver on-line la versión digitalizada del libro original

(En las fotos la portada de la obra y una de las páginas de la misma)

viernes, 14 de septiembre de 2018

LA MASONERÍA EN LA RIOJA.

Tema complejo el de la masonería riojana y del que podriamos hablar largo y tendido. Sin embargo por esto mismo se escapa de las pretensiones y posibilidades de un post divulgativo en un blog. Así pues pondré un listado de las logias en la región acompañado de una breve descripción y unos enlaces para el que quiera estar mejor informado. Estas son las logias existentes en el pasado en la tierra del masón Praxedes Mateo Sagasta. Personaje que fue gran maestre del Gran Oriente del España:

1- La Logia Veronesa: Fundada en 1869 por Andrés Herreros, Gregorio Menchaca y Saturnino Ulargui.

2- El Triángulo Zurbano: Fue fundado durante la II república en Logroño con el nombre del Mrtín Zurbano, el martir de la libertad. Su documentación desaparecio durante la guerra civil. (Quizá para evitar represalias).

3-El Eter: Fundada en 1880 en Logroño.

4- La logia Siempre Viva: Creada por miembros de la logia Veronesa en 1874.

5- Logia Diamante: Creada por personas que estaban en desacuerdo con la logia Siempre Viva.

6- La logia Ibérica: Fusion de la logia Siempre Viva y Diamante en 1884.

Para Saber más sobre las logias: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=1071109

Para saber más sobre los masones riojanos: https://publicaciones.unirioja.es/…/arti…/download/1798/1693

Para saber mucho más el libro: La masonería en la sociedad riojana 1869-1939. Edirtado por el IER y la UR.

miércoles, 12 de septiembre de 2018

SATANÁS MURIÓ EN LOGROÑO EL 1 DE DICIEMBRE DEL AÑO 1948

Los lectores asiduos a esta página sabrán que no somos de caer en morbosidades fáciles, si no en explicar la historia riojana con rigor, que es el tema del que trata. Sin embargo en este caso por su importancia, no se nos ha ocurrido escusa para no hablar de este suceso, ya que forma parte de nuestra historia más reciente y es posible muchos aún hoy lo recuerden. Se trata de la historia de José García Barriobero, natural de Entrena y apodado como Satanás, el cual tuvo el dudoso privilegio de ser el último ajusticiado por garrote vil en La Rioja.

Todo ocurrió un 28 de noviembre de 1946 en el que Satanás, cabrero de profesión,  acudió en bicicleta a un lugar entre Navarrete y Entrena donde había quedado con Jesús López López, carnicero él, para venderle algunas reses. Tras el encuentro y caminar juntos un breve trecho, José  le asestó un golpe en la cabeza con un palo de los que usan los pastores sin llegar a matarle. Jesús cayó al suelo, pero logró incorporarse y tras un forcejeo y pelea desigual debido a la fuerte complexión física de Barriobero, quedó Jesús inconsciente, lo que aprovecho Satanás para rematarle de una pedrada en la cabeza. Después registró el cuerpo y le robó unas 5775 pesetas que llevaba en el bolsillo para costear el ganado que pensaba comprarle. Tan solo dos días después, el asesino fue detenido confesandolo todo.

José Garcia Barriobero ya contaba con antecedentes claros. Desde muy joven era apodado Satanás por su comportamiento gamberro e indisciplinado. Asimismo se acercaba al convento de las monjas clarisas de Entrena gritando "yo soy satanás" para asustarlas. En 1937 se incorpora al ejercito donde comete un robo, lo que  ocasiona su ingreso en prisión durante seis años. El 12 de septiembre de 1946 sale en libertad. Poco después sería cuando se convierta en asesino.

El juicio por este hecho se celebró en la biblioteca del instituto Sagasta, debido a que en aquel momento el nuevo juzgado estaba en construcción. Fue un evento abierto al publicó con una enorme asistencia popular y expectación. En el proceso participaron apellidos muy conocidos como Ignacio Saenz de Tejada, presidente del tribunal y abuelo de Jaime de Marichalar. Salvador Sánchez Terán, magistrado del tribunal, padre del que fue ministro de UCD del mismo nombre. Antonio Loma Osorio, abogado de Satanás y que fuera director del periódico Nueva Rioja durante más de 20 años. Abelardo Moreiras, fiscal jefe de la audiencia y padre del juez Miguel Moreiras de la audiencia nacional.

Tras el juicio y ser condenado a muerte, permaneció un año en la prisión de Logroño, mismo lugar donde sería ajusticiado. El encargado de proceder fue el  verdugo Frutos Fuentes Estébanez. El condenado entró al lugar donde se iba a hacer justicia con la cabeza gacha y entristecido, miro hacia adelante y  dijo: “¿Es que Franco no me ha indultado todavía, es que me van a matar?" Cuando el reo estaba sentado en la silla del garrote vil con el torniquete al cuello, los ojos vendados y las manos atadas, el verdugo procedió a alertar a Barriobero diciendo:  “Si te mueves te haré más daño, es mejor que te estés quieto, no sentirás nada, con esto soy muy rápido”. Finalmente tras unos cuantos giros de la manilla que no llegaron a hacer mella en Satanás, la máquina se pasó de rosca y hubo que enviar al reo a su celda para arreglar el mecanismo sobre la marcha. Uno de los presentes  conocía a una persona que vivía en la calle Mayor de Logroño y que lo podría arreglar, por lo que fueron a buscarle. Una vez realizada la reparación, comenzó la ejecución por segunda vez. El condenado se resistió y hubo que llevarlo a rastras entre alaridos y jurando decía: “¡Un tiro que me den un tiro, que sufro mucho!”. Este suceso quedó marcado en la mente del joven Logroñés  Rafael Azcona, cuyo verdugo le sirvió de inspiración  para elaborar el guión de su famosa película El Verdugo. Un film emblemático del cine español.

(En la foto Satanás entre el verdugo que lo ejecutó Frutos Fuentes fumandose un puro y el comisario de pilicía Feliz Larrea)

martes, 4 de septiembre de 2018

EL PATRIÓTA RIOJANO. EL PRIMER PERIÓDICO CONTEMPORANEO DE LA RIOJA (1822- ¿1823?).

En el siglo XVIII conforme a los ideales de la ilustración comienzan a aparecer los primeros periódicos. En España el gran salto se da en el siglo XIX con la constitución de 1812 que posibilita la libertad de prensa. Es en este momento cuando comienzan a aparecer gran variedad de peródicos en el país. El regreso al trono de Fernando VII vuelve a limitar estas libertades que regresarán nuevamente durante el Trienio Liberal (1820-1823). Es este peródo histórico en el cual aparece el noticiario "El Patrióta Riojano" que constituye el primer periódico de la región conocido hasta hoy.

En la actualidad solo se conservan nueve ejemplares del mismo, estando fechado el primero de ellos el 21 de octubre de 1822 y el último el 2 de abril de 1823. Aunque se sospecha que este pueda ser uno de los últimos, ya que esta próximo a la fecha de entrada en la Península del ejército francés del Duque de Angulema el 7 de abril con el retorno al absolutismo.

Para saber más: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4885694

lunes, 3 de septiembre de 2018

MARTÍN ZURBANO, EL RIOJANO CONVERTIDO EN MITO POPULAR Y MARTIR DEL LIBERALISMO.

Martín Zurbano fue un militar de ideología liberal progresista, que si bien tenía una larga carrera en este ámbito solamente alcanzó la fama con su muerte por fusilamiento, tras liderar un levantamiento contra el gobierno moderado de Narváez. Este suceso lo convertiría en un mito del liberalismo sobre todo en su tierra de origen, La Rioja.

Nació en Varea el 29 de febrero de 1788 en el seno una familia dedicada a las labores agrarias. Si bien esta fue la ocupación de nuestro protagonista que simultaneaba con actividades de contrabando, también fue un destacado militar en varias contiendas. Participó en la guerra de la independencia contra los franceses dentro de una de las partidas de guerrillas que actuaban en La Rioja llamada La Comandada por Cuevillas, se alistó en las filas liberales del ejército dentro de la milicia nacional logroñesa durante el Trienio Liberal. Por su participación en la causa liberal fue encarcelado tras la invasión de los Cien mil hijos de san Luis y el retorno al absolutismo, pero su actividad militar más gloriosa fue en las guerras carlistas de isabelinos contra cristinos.

Tenía una ideología liberal afín a Espartero y durante su regencia participó junto a él en varias campañas militares, por lo que recibió numerosas condecoraciones.

Con el fin de la regencia de Espartero, el comienzo de la Década Moderada y la llegada a la presidencia del gobierno del General Narváez, Espartero tuvo que huir y exiliarse en Londres. Zurbano se vio obligado a estar rodando por diferentes lugares de la península incluido Portugal hasta que en 1843 se recluyó en su finca y solo salió en invierno para hacer un viaje a Francia y en noviembre de 1844 para liderar la revolución, sublevándose contra del gobierno moderado de Narváez.

La historia de esta sublevación, su última aventura, se acomoda a varias fases. El 11 de noviembre de 1844 está en Hormilla con unos cuantos fieles, el día 12 se le suman treinta milicianos de Ezcaray. La madrugada del 13 se pronuncia en Nájera a favor de la constitución de 1837 y desde la ciudad se retira a la sierra riojana en la que pasa la noche y al día siguiente marcha por los montes haciendo tiempo. El día 15 consciente del fracaso aconseja a sus acompañantes que se retiren. Se quedan solamente a su lado ocho: sus dos hijos, el cuñado, el secretario y cuatro íntimos. El día 17 se dividen en dos grupos. El día 21 eran apresados Juan Martínez y Joaquín Aguilar en Manjarrés y su hijo Benito y Juan Arandía en Varea, fusilados el día 26 en Logroño. La mañana del 30 sufrían la misma pena su hijo Feliciano, Baltanás y Paco Hervías que se habían entregado en San Millán de la Cogolla. Finalmente el 20 de enero de 1845 son capturados Cayo Muro y Zurbano en las proximidades de Ortigosa. EL primero murió en un intento de fuga y su cadáver llegó a Logroño a lomos de un mulo junto a Zurbano. El 21 Don Martín Zurbano fue fusilado en las tapias del convento de Valbuena en la capital de La Rioja. Sin embargo el recuerdo de Zurbano subsistiría después de su fallecimiento al consagrarle como un mito del liberalismo y uno de los mártires de la libertad.

En 1854 termina la Década Moderada y comienza el Bienio Progresista tras una revolución contra el gobierno moderado instalada en Zaragoza que llamo a la puerta de Espartero para ofrecerle el liderazgo. Durante el bienio Espartero abandonó su casa para sentarse como Presidente del Consejo de Ministros en Madrid. Dice así: “Riojanos me separo de Logroño mi pueblo adoptivo porque la patria y su libertad reclaman mi presencia en la invicta Zaragoza. Me llevo el grato recuerdo de siete años en el que he sido vuestro conciudadano. Un solo encargo os dejo: obedeced a la patriota junta que ha sido instalada este día, respetad sus disposiciones y conservad el orden, garantía segura de triunfo.”

 A pesar de su muerte Zurbano sobreviviría convertido en un mito.




(En la foto un retrato de Zurbano y los restos del convento de Valbuena en la actualidad, lugar donde fue fusilado)

Para los que quieran saber más: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=61462

LA TRAGEDIA DE TORREMONTALBO. EL ACCIDENTE FERROVIARIO QUE DESPERTÓ LA SOLIDARIDAD DE CENICERO.


Imagínense un día cualquiera de 1903, recién estrenado el siglo XX. Una estación de ferrocarril en Bilbao a rebosar  de gente diversa y un bullicio enorme. Todos ellos esperan al convoy con destino a Castejón. Esposas,  padres, amigos y familiares se despiden de los viajeros pañuelo al viento. La locomotora de vapor y carbón lanza el tradicional pitido y se pone en marcha.  Tras un largo trayecto realiza con retraso su primera parada en Miranda de Ebro, donde bajan algunos viajeros y suben otros. Asimismo se engancha una segunda locomotora que le da más potencia y velocidad al tren. El revisor ataviado de uniforme al estilo de antaño, continua con su trabajo desplazándose de vagón a vagón atento a la presencia de polizones, algo frecuente en la época y  especialmente  practicado por las clases humildes. Después de la escala, continúa el viaje. San Felices, Haro, Briones, un espectacular paisaje riojano de viñedos se abre paso. La próxima localidad es Torremontalbo. Desde lejos ya se ve la noble torre de los Manso de Zúñiga donde residen los condes de Hervías. Muy cerca de allí, en la localidad de Cenicero, el reloj de la iglesia marca las tres de la tarde. El convoy en su marcha se aproxima a cruzar el puente de madera y hierro que salva el Najerilla, paralelo al que en su día mandara construir la sociedad riojana de amigos del país. Esta estructura termina en curva con pendiente descendente, así que el maquinista se ve obligado a tomarla con especial cuidado. De pronto, el cuarto vagón pierde el equilibrio y se cae sobre la barandilla del puente, posteriormente la locomotora descarrila. Finalmente el tren se detiene con el cuarto vagón que sigue apoyado sobre la barandilla. Esta empieza a resquebrajarse, lo que nota una atenta madre dentro del mismo que trata de salvar a sus hijos sacándolos por la ventanilla. La barandilla se rompe del todo y el vagón cae al Najerilla arrastrando consigo al resto del tren. De esta manera ocurría una de las mayores tragedias ferroviarias vividas en España, que se saldará  con 44 muertos  y más de  80 heridos. 


Una oleada de solidaridad recorrió la zona. El guarda de campo del Conde de Hervías que presenció el suceso fue a avisarle. Este acudió con algunos colonos y pronto empezaron las tareas de auxilio. Después envió un mensaje a Cenicero y San Asencio para buscar más ayuda. Cuando el mensaje llegó al alcalde de Cenicero, Francisco Montejo, convocó a toda la ciudad en rescate de las víctimas. Las campanas tocaron y el pueblo quedó vacío. La hija de los Manso de Zúñiga no dudó en acudir al lugar del suceso en auxilio de las heridos, llegando incluso a despojarse de sus enaguas para utilizarlas como vendas. La  mujer del caminero, Baltasara Alonso, realizaba continuos viajes a una fuente vecina para llevar agua a los accidentados. El conde repartió hachas y martillos para liberar del  amasijo de hierro a los que allí se encontraban. Algunos metían cañas entre los escombros para dar de beber a través de ellas a las personas atrapadas. Manuel Castor Aguirre, un Guardia Civil, acudió a rescatar a las victimas después de haber recorrido más de 30 km a píe. Trabajó toda la noche y toda la madrugada, de manera que ya sin fuerzas falleció al día siguiente. Sin embargo no todo fueron buenas acciones, algunas personas aprovecharon para robar en los equipajes y saquear a los muertos.  En solo dos horas se consiguieron rescatar a todas las víctimas. No obstante la incertidumbre de que quedaban más viajeros sepultados hizo continuar las tareas de búsqueda. Cuando el alcalde de Logroño Francisco Paula Marín se enteró de lo ocurrido, pidió ayuda al ejército y mandó a Torremontalbo tres ingenieros zapadores y médicos. La ayuda no llegó hasta media noche. La compañía de ferrocarriles hizo lo mismo poniendo en marcha un tren de socorro que no llegó hasta el día siguiente.


Los heridos y cadáveres fueron trasladados a Cenicero, la mayoría de estos últimos acabaron siendo enterrados en una fosa común. Ante la falta de camas en el hospital local, se habilitaron para esa función la escuela del pueblo y varias casas particulares. Los cenicerenses aportaron ropa, mantas y todo lo que pudieran necesitar los heridos. La tarea de cuidar a los enfermos recayó en las mujeres de la localidad, que se esmeraron en hacerlo lo mejor posible. Algunos vecinos se ofrecieron a acoger en sus casas a familiares de los accidentados que llegaban al pueblo. Dos hermanos de 4 años y 6 meses que se habían sobrevivido gracias a que su madre los arrojara por la ventana del vagón antes de la caída  del  mismo, fueron acogidos  por el médico del pueblo Emilio Casas y  por el obrero Domingo Tricio, cuya mujer le amamantó hasta que llegó a recoger a los niños su abuelo.



La prensa nacional e internacional se hizo eco del accidente. Periódicos como LA RIOJA, el ABC, el País, el Liberal de Madrid etc… dieron cuenta de ello. A la hija de los Manso de Zúñiga se le dio un protagonismo especial, debido a que en la época todavía sobrevivían de alguna manera los estamentos medievales, siendo portada en la prensa de sociedad.




La casa real envió a La Rioja al coronel Ripollés que elaboró un informe sobre lo sucedido, el cual impresionó al rey Alfonso XIII. Finalmente el monarca el 19 de enero de 1904 concedió a Cenicero el título de cuidad en agradecimiento por la solidaridad de sus habitantes. Algunos tildaron esta medida política de insuficiente, argumentando que además del título de ciudad habrían hecho falta medidas para que la localidad fuera más prospera.

Llegado el momento de pedir responsabilidades, comenzó en agosto de 1903 un proceso judicial que concluyo tres años después, en mayo de 1906. Se acusó a 7 empleados de la compañía de ferrocarriles Norte de ser responsables de la catástrofe. Se alegó el mal estado del puente, algo que ya llevaba denunciando desde hace tiempo el conde de Hervías, así como el hecho innecesario de que engancharan una segunda locomotora al tren. Sin embargo, la compañía dio una cuantiosa suma de dinero a unos cuantos heridos, lo cual posibilitó que muchos de ellos cambiaran su declaración en el juicio, quedando finalmente los siete empleados y la compañía indemnes.

(En las fotos varias escenas de la catástrofe y rescate, muchas de ellas recogidas por periódicos locales como el diario LA RIOJA y torre fuerte de los condes de Hervías)

lunes, 27 de agosto de 2018

EL ILUSTRADO RIOJANO JUAN ANTONIO LLORENTE Y SU DISERTACIÓN SOBRE LA EXTENSIÓN REAL DE LA RIOJA (1756- 1823)


Llorente por Goya
Juan Antonio Llorente es uno de los  principales protagonistas de la ilustración española. Fue un político, erudito y eclesiástico riojano. Nació el 30 de marzo de 1756 en Rincón de Soto, en el seno de una familia, como él mismo cuenta,“noble pero no rica”. Estudió gramática en Aldeanueva de Ebro y filosofía en el convento de religiosos de Tarazona, antes de marcharse a la universidad de Zaragoza en 1776, lugar donde estudiaría derecho y derecho canónico. Posteriormente sería nombrado doctor en esta disciplina por la universidad de Valencia. El 29 de mayo de 1779 fue nombrado sacerdote y en 1783 el obispo de Calahorra le otorga la categoría de promotor eclesiástico. En 1785 obtiene el puesto de comisario del Santo Oficio de Navarra en el tribunal de Logroño, después en 1789 obtendrá el puesto de Secretario General de la Inquisición en Corte y al año siguiente el de canónigo de la catedral de Calahorra, lo que le obligará a residir en esta ciudad.

 Formaba parte  de la élite intelectual española de la época y tenía amistad con el ministro Godoy. Asimismo escribió numerosas obras como por ejemplo “Noticias Históricas de las Tres Provincias Vascongadas”, “Discursos histórico-canónicos sobre los beneficios patrimoniales de las iglesias parroquiales del Obispado de Calahorra y la calzada” o “Monumento romano descubierto en Calahorra a 4 de marzo de 1788, con cuya ilustración se demuestra el uso del cómputo de la era española antes de la venida de los godos y aún del redentor”, en la cual se habla de una lápida romana encontrada en Calahorra perteneciente a un soldado de caballería  llamado Julio Longinos. Así como otra obra que ahora nos ocupa y titulada “Disertación Geográfica sobre La Rioja”. Fue miembro de la Sociedad Riojana de amigos del país. Murió el 7 de febrero de 1823.

La Disertación sobre cual deba ser la extensión de La Rioja:

 

Como ya hemos mencionado en otros artículos, la Sociedad Riojana de amigos del país fue fundada en Fuenmayor en 1790. Inicialmente sus integrantes eran solo 54 pueblos riojanos, la mayoría de
Lugar de Rincón donde estaba la casa de los Llorente
ellos de La Rioja Alta. Sin embargo, en sus mismas actas fundacionales ya se invita al resto de pueblos riojanos a pertenecer a ella.

Poco a poco van integrándose más y más localidades en la sociedad, de manera que empiezan a surgir conflictos entre ellas en cuanto a objetivos. Los pueblos  cosecheros de vino querían hacer un camino de Logroño a Gimileo, mientras que a los pueblos no cosecheros no les interesaba invertir dinero en esa ruta, urgiéndoles más que se comenzasen a arreglar los malos pasos que había en cada municipio.

Para poner solución a estas desavenencias, el rey dictamina el 22 de junio de 1801 la modificación organizativa de la institución riojana. Hasta ese momento la junta directiva de la sociedad estaba constituida  por un representante de cada municipio, pero ahora  en su lugar habría una junta de 20 miembros nombrados por el obispo de Calahorra Don Francisco- Mateo Aguiriano Gómez. Asimismo, también  manda ensanchar el ámbito de actuación de la sociedad a la totalidad de La Rioja, algo que como hemos visto ya se pretendía realizar desde un comienzo. Esto permite la entrada en ella de los pueblos de La Rioja Baja, los cuales tardaron en integrarse por problemas político-administrativos que más tarde explicaremos. Circunstancia que posibilita además la incorporación de nuestro protagonista, Juan Antonio Llorente, que  otorga a la sociedad un aire de prestigio intelectual. Pero hay un detalle importante en este aspecto y es que se agrandaba el ámbito de actuación específicamente a La Rioja comprendida en el mapa de Tomás López  de 1769.

El aspecto de que su ámbito estuviera circunscrito al mencionado mapa, supuso la crítica que sepamos de al menos dos personas: Antonio Norberto Fernández de Navarrete, hermano del ilustre Don Martín y del personaje que ahora nos incumbe, Juan Antonio Llorente. Ambos criticaban el mapa de Tomás López por no corresponderse bien a La Rioja verdadera, por tener algunas deficiencias, como unos límites más reducidos que los de La Rioja auténtica, habiéndose dejado localidades riojanas fuera sin que aparecieran dentro del mismo. Esta muy completo y elaborado en cuanto a La Rioja Alta se refiere, pero tiene grandes omisiones y defectos en lo que respeta a la Baja. El autor probablemente no estaría nunca en La Rioja, si no que se guiaba por informes lejanos. En su defensa hay que entender los métodos tan rudimentarios de la época y que no se disponía de ningún precedente, ya que es el primer mapa existente de la región. El propio Tomás López tampoco consideraba perfecto su trabajo ni mucho menos. Incluso 24 años después de su elaboración continuaba solicitando y recopilando información sobre pueblos riojanos. Además tenemos documentos de la época en los que los propios pueblos riojanos le resaltan algunos defectos a su obra.
Mapa de La Rioja de Tomás López (año 1769)

Este es pues el motivo por el cual Llorente  realiza su discurso titulado “Disertación geográfica para demostrar cual deba ser la extensión de La Rioja” que fue presentado en las juntas generales de la sociedad riojana celebradas en Logroño en 1805. El documento fue encontrado por el historiador Felipe Abad León en los archivos de los Fernández de Navarrete. En él intenta delimitar correctamente a La Rioja, para ello traza sus límites y concluye diciendo: “En estos cuatro límites está el nacimiento curso y fin de los siete ríos, cuyos orígenes y formación  distinguen eternamente a La Rioja de otras provincias españolas, sin que apenas quepa en la geografía otra mejor ni más claramente demarcada”. También Llorente intenta justificar las deficiencias del mapa diciendo que sin duda Tomás López se informó de “los comerciantes riojanos establecidos en Madrid, pues casi todos son de Tierra de Cameros”. Refiriéndose a que esta parte de La Rioja está muy bien realizada por tener informadores autóctonos en Madrid, sin embargo tiene deficiencias en cuanto a otras zonas. Posteriormente realiza un listado de pueblos riojanos que no aparecen integrados en el mapa, como Enciso,  Igea, Munilla, Zarzosa,  Cornago o Cervera del Río Alhama.

(En las fotos un retrato de Juan Antonio Llorente elaborado por Goya, el lugar en Rincón de Soto donde se situaba la casa de los Llorente, en la actualidad el ayuntamiento de esta localidad y el mapa de Tomás López de 1769 criticado por nuestro protagonista)

Para saber más sobre Juan Antonio Llorente: Los textos de Jesús Cáseda Teresa referentes a este ilustrado, algunos de ellos visibles en la base de datos Dialnet. 

Para saber más sobre su disertación: Los libros "La Rioja Provincia y Región de España" de Felipe Abad León, "La Diputación Provincial de La Rioja" de Francisco Bermejo y José Miguel Delgado Idarreta y "La Rioja Contemporanea" de Francisco Bermejo.


domingo, 26 de agosto de 2018

LOS SUCESOS DE ARNEDO DEL 5 DE ENERO DE 1932. UN CONFLICTO TRÁGICO EN EL MOVIMIENTO OBRERO.

Arnedo vivió en 5 de enero de 1932 un suceso trágico en el que murieron por balas de fusil 11 personas en el transcurso de una manifestación. Entre ellas un niño de cuatro años. Además resultaron heridas otras 30 y un guardia civil.

Fotografía tomada tras los sucesos de Arnedo
Este desastre se vio incubado por las elecciones municipales de 1931 que trajeron a España la segunda república. Cuando estas se sucedieron el patrón de la fábrica Calzados Muro, Felipe Muro, mando a sus obreros a quien debían votar, supeditando su permanencia en la fábrica a la condición de que lo hicieran por los monárquicos. Algunos empleados que querían ejercer con libertad el sufragio se opusieron, por lo que fueron despedidos y con ellos se solidarizaron otros cuantos más de trabajadores. Se solicitaron varios arbitrajes para encontrar una solución al conflicto, cuyos dictámenes Felipe Muro se negó a cumplir porque no le beneficiaban. Asimismo realizó numerosas triquiñuelas para retrasar el arreglo, como cambiar la titularidad de la fábrica o incluso utilizó a empleados leales para que mandaran escritos a la prensa provincial, en concreto al periódico conservador Diario de La Rioja, para que dieran una versión de los hechos favorable hacia su persona. Según cuenta el diputado socialista de entonces por La Rioja, el Sr. Sabrás, se jactaba de que antes cerraría la fábrica que admitir a los trabajadores.

El 5 de enero se declaró huelga general en Arnedo como un intento de resolver el conflicto y ese mismo día se anuncia la resolución del problema, no por decisión del Sr. Muro que seguía con su negativa, si no porque se había acordado emplear a los trabajadores despedidos en otras empresas arnedanas. En señal de triunfo se organiza una manifestación, que en su trayecto se dirige a la plaza de la república donde hay presentes un grupo de guardias civiles. Es en este momento cuando tiene lugar la tragedia.

Lo que sucedió exactamente a continuación es difícil de determinar ¿Quién dio el primer disparo? ¿Fueron los manifestantes los que dispararon contra la Guardia Civil y posteriormente estos respondieron o al contrario? Como es habitual existen diferentes versiones, como la del gobernador civil y la de los ciudadanos, plasmada esta última por el incombustible diario provincial LA RIOJA, con línea editorial entonces liberal. Las visiones parecen inclinarse porque fuera la Guardia Civil la primera en disparar y se sospecha que el único Guardia herido lo fuera por su propia arma.

Al día siguiente, el día 6, se convocó una huelga general en Arnedo y tuvo lugar el entierro de las víctimas. La comitiva del mismo iba precedida de agrupaciones obreras de La Rioja, Navarra y Aragón, diputados de centro e izquierda, autoridades riojanas y delegados del gobierno. Durante el sepelio se escuchó un “muera la Guardia Civil” que ocasionó alguna confusión con algunas carreras y sustos.

Como reacción a los hechos mencionados el día 7 se hizo una huelga general en toda La Rioja, que se llevó a cabo sin incidencias. El parón en Logroño fue total, cerrando todo tipo de negocios.
A raíz de estos incidentes la opinión pública se vio horrorizada y los sucesos de Arnedo conmovieron a toda España, a las cortes y al gobierno. Arnedo quedó como recuerdo de los ideólogos del movimiento obrero del momento.

Para saber más:https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=81576

(Fotografía tomada tras los sucesos de Arnedo en la plaza de Nuestra Señora de Vico)

sábado, 18 de agosto de 2018

LA ESCRITORA RIOJANA MARÍA LEJÁRRAGA Y LA VOZ DE LAS MUJERES. PARTE II:

(Continuamos con este tema que ya comenzamos anteriormente en otro apartado. Recomendamos a quien no lo haya hecho ya leer antes la primera parte del mismo titulada “La escritora riojana María Lejárraga y la voz de las mujeres. Parte I” y que podrá encontrar en nuestra página de divulgación de historia riojana aquí: LA ESCRITORA RIOJANA MARÍA LEJÁRRAGA Y LA VOZ DE LAS MUJERES. PARTE I: )

Retrato de María
En el año 1900 casada y viviendo en Madrid, María pasa a una nueva etapa de su vida como también lo hará la situación de la mujer en España. En esta época se comienza a debatir la cuestión del feminismo y los derechos de las mujeres, e incluso se llega a plantear reconocer el voto femenino a “las madres de familia, viudas o mayores de edad, a quienes corresponda el ejercicio de la patria potestad, debiendo emitir su voto por escrito o por medio de apoderado en la forma que los reglamentos lo determinen”. Una propuesta finalmente rechazada. Asimismo, una nueva reforma política permitió el acceso de la mujer al mercado laboral en ramas diferentes a la del magisterio, profesión esta tradicionalmente vinculada a la población femenina y de las pocas a las que podían acceder. La misma lleva pareja un aumento del acceso de la mujer a la enseñanza media, aunque no sin dificultades. Sin embargo, a pesar de esto, el fondo ideológico que existía entonces no había cambiado y el fin de la mujer para la sociedad de la época seguía siendo el matrimonio y la maternidad. Algunas féminas batallaron por ampliar sus derechos. Una de ellas fue nuestra protagonista, la cual prestó su voz y su escritura a la causa participando en conferencias y actos de propaganda sobre el tema. Además escribió varios libros como “Cartas a las mujeres de España” (1914), “Feminismo, feminidad y españolismo” (1917), y realizó numerosas colaboraciones en prensa, entre las que destaca la sección “La Mujer Moderna” en 1915 dentro de la publicación “Blanco y Negro”. También participó en la creación de algunas asociaciones feministas como la “Unión de Mujeres de España (UME)” en 1917 o el “Lyceum Club” en 1926 de carácter aconfesional y que supuso la crítica y el rechazo del sector católico español. Una muestra de esto la podemos ver en el Diario Carlista, en el cual se escribe que es un gravísimo peligro la existencia de este grupo por reunirse en el “¡..mujeres solas, libres de la presencia y de la autoridad del marido!” y que pretendía según ellos “acabar con la Religión corrompiendo a la mujer y apoderándose del niño”.

En 1920, Lejárraga participó en el “Congreso de la International Woman Suffrage Alliance”, de carácter feminista, representando a España y colaboró en la redacción de una carta sobre derechos femeninos.

En 1931, con el comienzo de la segunda república, María esperaba poner fin a las antiguas formas de hacer política tan poco favorecedoras para las mujeres. Se afilio al PSOE, partido con el que ya venía colaborando anteriormente por afinidad ideológica a través de la Agrupación Femenina Socialista de Madrid, participando en numerosos mítines. Una de las dificultades que encontró a la hora de intentar hacer efectivas sus reivindicaciones y hacer partícipe de ellas a otras mujeres fue el limitado bagaje cultural que tenía entonces el sector femenino de la población, el cual era consecuencia del veto educativo de género que entonces existía. Para solucionar el problema fundó una asociación llamada “Asociación Femenina de Cultura Cívica” en 1931 con objetivos educativos y que se declara ajena a cualquier partido político. No obstante, sí buscaba capacitarlas para que fueran ellas mismas las que eligieran su propia opción ideológica y política. Tuvo bastante éxito y seis meses después de su fundación contaba con seiscientas socias.
María con su secretaria

El 9 de octubre de 1933 Niceto Alcalá Zamora, presidente de la república, convocaba elecciones para el 19 de noviembre en primera vuelta y el 3 de diciembre para la segunda. El PSOE recomendó incluir en las candidaturas a mujeres, algo que sucedió en todas las circunscripciones electorales excepto en la de Madrid. Nuestra riojana se presentó para la de Granada y tras una trabajosa campaña electoral y una situación nada fácil, finalmente obtendrá su escaño desde el cual lucharía por los derechos femeninos.

Con el inicio de la guerra civil la riojana tuvo que exiliarse por Francia, México y Argentina. Al llegar el franquismo vio frustrado todo su empeño de mejorar la situación de la mujer en España, cuyos progresos en este ámbito para los que trabajó y lucho tanto fueron dilapidados en un brevísimo espacio de tiempo. Fue ignorada y olvidada. Finalmente murió en el exilio en Buenos Aires, poco antes de cumplir los cien años de edad en 1974. No deja de ser chocante que la sección femenina de la falange representara en 1936 “Canción de Cuna”, obra de nuestra protagonista, lo que demuestra hasta dónde puede llegar la ignorancia.

Actualmente cuenta con una calle en su nombre localizada en Logroño.

En nuestro artículo nos hemos centrado brevemente en la María activista, política y defensora de los derechos de las mujeres. Con ello no queremos desmerecer en ningún momento su talento como escritora, a la altura de las mejores plumas españolas. Una faceta de la riojana, que tendrá posiblemente otro apartado en nuestra página.

(En la foto un retrato de María de la O Lejárraga realizado por Julio Romero de Torres en 1928 y una foto suya con su secretaria)

EL FERROCARRIL LLEGA A LA RIOJA

Este documento de1857 da constancia de que se va a proceder a construir la primera línea de ferrocarril en La Rioja; dice así: "las corporaciones locales del señorío de Vizcaya, de asegurar la pronta construcción del ferrocarril que desde Bilbao debe atravesar el valle del Ebro por La Rioja......"

Lastima que el trazado actual de la región sea de ese siglo y a nuestros pocos trenes les adelanten los caracoles con el consecuente problema para la economía regional. Ya estamos en Haro que se ven las luces.

LA ESCRITORA RIOJANA MARÍA LEJÁRRAGA Y LA VOZ DE LAS MUJERES. PARTE I:

María de la O Lejárraga
María Lejárraga es una de las personalidades más destacadas del siglo XX, aunque sin embargo no ha recibido la merecida atención. Nacida en 1874 en San Millán de la Cogolla, fue una de las grandes escritoras de la época, además de política y destacada feminista, defensora de los derechos de las mujeres. Son años aquellos en los que el papel la mujer carecía de protagonismo y su función vital quedaba relegada a unas pocas actividades. No se esperaba de ellas en absoluto la dedicación política o artística.

Para hacernos una idea del pensamiento de entonces con el que tuvo que lidiar nuestra protagonista, revisemos la prensa de la época y ya que hablamos de La Rioja, echemos un vistazo al omnipresente diario LA RIOJA. En un artículo publicado en el verano de 1912, un varón, un tal Ferna, escribe aborreciendo lo que llaman “la mujer moderna”; dice así: “Pues bien; las tenemos políticas y de ocasión; que peroran en mitins; que matan toros; que conducen automóviles. Otras (la mayoría) no tienen más ocupación ni deberes que servir de figurines animados. Creo que estos no son los deberes de una mujer soltera y mucho menos casada” y concluye diciendo que ante tal tipo de mujer es mejor quedarse célibe o solterón. En otro artículo de la misma fecha una mujer que firma como “Una española” comenta: “Estad tranquilos, no os quitaremos puestos en política, no os impediremos manejar y gobernar el país (…) La mujer ha de ser ante todo y sobre todo madre y debe educarse para que instruya a sus hijos” y con estos argumentos arremete contra feministas, extranjeras y partidarias del sufragio femenino. En otros artículos se pueden leer felicitaciones a personalidades masculinas de La Rioja por haber tenido un hijo, pero a la madre no se la menciona en ningún momento, se la omite de forma constante. Con estos ejemplos nos podemos hacer una idea bastante aproximada del pensamiento de la época. La propia María Lejárraga pasa inadvertida en la prensa de su tierra y aparece en muy contadas ocasiones, a pesar de que se representaran obras suyas en los teatros regionales. Incluso en las fechas previas al comienzo de la guerra civil María llega a La Rioja para participar en mítines de izquierdas y se llega a escribir: “nos han dicho que es riojana de Zarratón”. 

También en el ámbito educativo la enseñanza media estaba vetada a las mujeres. Apenas seis pasaron entre 1842 y 1900 por el instituto de Logroño (actual instituto Sagasta) y no eran en absoluto bien vistas. La excepción era la escuela normal de maestras donde se formaban para ser “Maestras de Escuela” uno de los pocos trabajos a los que podían optar. Como es obvio, la tasa de analfabetismo, ya bastante alta de por si, lo era aún más en el sector femenino de la población.

María Lejárraga nació como hemos mencionado en San Millán de la Cogolla, “la aldehuela de La Rioja”, así la llamaba ella. La casualidad hizo que viniera al mundo en un lugar tan representativo para las letras españolas y aunque vivió allí poco tiempo, ella creía haber sido bautizada en la misma pila que Gonzalo de Berceo, con lo que quedó contagiada de la poesía. Además de la literatura, María se empapó del feminismo y el socialismo que llevaría en su ideario para siempre.
María con su marido

En 1895, a los 20 años, consigue el título de maestra y un trabajo en las escuelas municipales de Madrid. Edad esta a la que una mujer de su tiempo ya debía pensar en casarse. Lejárraga lo hizo cinco años más tarde con Gregorio Martínez Sierra, siete años menor que ella, algo muy poco habitual en la época. Así nuestra riojana comenzaría a escribir obras bajo el nombre de su marido, lo que sin duda provocaría que se tomaran más en serio sus trabajos en un mundo masculino.

(Continuará………)

Para ver la segunda parte del texto visitar nuestra página de divulgación histórica riojana en: LA ESCRITORA RIOJANA MARÍA LEJÁRRAGA Y LA VOZ DE LAS MUJERES. PARTE II:

(En la foto María Lejárraga y María Lejárraga con su marido Gregorio Martínez Sierra)